Juan Del Prete
Abstracción con material, 1934
El puente, de la serie "Metaforismo plástico"
1944
La primera impresión que se tiene frente a esta pintura es que se halla dominada por el caos. Pero luego de una atenta mirada se puede empezar a desmontar el cúmulo de imágenes, a identificarlas y a relacionarlas.
Se reconocen varios rostros, ojos, brazos y piernas. Sin mayores indicaciones espaciales, las figuras parecen asomarse a un primer plano en el que prevalece el agua, que aparte de resolverse en azules ostenta un grafismo encrespado. También en este plano, en el centro de la zona inferior, una media luna anaranjada parece corresponder a un puente, indicado en el título que la obra recibe. En medio de perfiles más o menos clásicos puede reconocerse, arriba a la derecha, una figura de filiación cretense pintada en amarillo y contorneada por un trazo negro. A la izquierda, semejante a una escultura, se yergue un torso blanco de mujer. El carácter de los elementos representados, la brillante luminosidad de los colores y la presencia del mar, se suman invitando a reconocer en esta imagen ecléctica una evocación jubilosa y apasionada de la cultura y el paisaje mediterráneos.
Texto de Adriana Lauría