Wellsgardner
2000
El título Wellsgardner surgió de una compra que hice en una casa que se llama Causa, en la que venden marcas de televisores antiguos y otros objetos. Las marcas son grabados o calados de metal o aluminio, y la que elegí me pareció que iba con el espíritu de la obra.
Wellsgardner está relacionada con una serie de obras que venía haciendo en las que usaba lentes en las puertas, lo que permitía concentrar mucha información en un espacio chico y, a la vez, dar una sensación de gran amplitud.
Al mirar a través de una lente de 180º se produce un efecto de ojo de pez que hace que todo parezca a decenas de metros de distancia, cuando en realidad está a 20 centímetros. La lente miniaturiza y, al mismo tiempo, genera una sensación de inmensidad espacial.
Busco materiales en lugares poco convencionales. En ese momento compraba muchas cosas en negocios de productos para laboratorios, porque venden elementos de vidrio o acrílico que me sirven para simular motivos decorativos o arquitectónicos. Ahí encontré las ventanas con cuatro banditas, que en el medio tienen una concavidad que genera el efecto de lente gran angular y a la vez dejan ver, como cualquier cristal común, la imagen interior pura. Eso me permitió generar esa ilusión espacial, ese juego bifocal de dos visiones.
En algunas obras, resolví esa cuestión espacial con la iluminación. Todo lo que antes hacía la lente, ahora lo hace el ambiente. El aislamiento del espacio lo manejo en relación con el entorno oscuro.
Las figuras que aparecen en la obra las empecé a hacer un poco antes y se murieron un poco después. Son blancas, anónimas, de masilla, no individualizadas, no importan.
El acento está puesto en el entorno. Son personajes mecanizados, con auriculares, detrás de una barra; no se sabe quiénes son, pero actúan de una manera determinada en relación con el espacio. Ahora incluyo otros que son similares en el color; los llamo media cara, son como personajes mitológicos, aparece sólo su cara en la superficie y no se sabe si están sumergidos, si tienen cuerpo debajo del suelo o si son así.
Texto de Sebastián Gordín