Raúl Flores
Río de la Plata, 1999
Bar
2006
Desde que volví de España vivo mudándome, y uno de los tantos lugares en los que paré en estos dos años fue una casa en construcción. Erade dos plantas, yo vivía en el primer piso y la planta baja se estaba remodelando. A mí me llamó la atención cómo los obreros armaron todos los ambientes de una casa en una total precariedad. En cinco minutos y con cuatro clavos organizaron el vestidor, el bar, el baño con su jabón y toalla, y la mesa del comedor sobre una garrafa. Estaba un poco cansado de trabajar en series de igual tamaño, entonces pensé cómo lograr romper con las series y apareció esta forma de montaje, que es algo que quiero seguir desarrollando. Todas mis muestras están editadas en relación con el espacio.
Estas obras funcionan muy bien por sí mismas, especialmente en una arquitectura tan limpia como la de los museos. Me gusta cómo rompen la arquitectura de un museo, parecen ventanas que dan a una villa. Quiebran la caja blanca, el cubo del museo.
Texto de Raúl Flores