Daniel Joglar
Reina, de la serie "Hormigas, arañas y abejas", 2004
Obrera, de la serie "Hormigas, arañas y abejas"
2004
Esta instalación se llamó Hormigas, arañas y abejas haciendo referencia a un capítulo del libre Invitación a la filosofía, de Martín Hollis. El autor establece una correspondencia entre estos insectos y los caminos que utiliza el hombre para conocer el mundo Aquí va la cita:
Sir Francis Bacon […] en su primer libro de aforismos (1625) señala lo siguiente: “Aquellos que han cultivado las ciencias han sido hombres de experimentos u hombres de dogma. Los hombres de experimentos son como las hormigas, sólo reúnen y utilizan; los razonadores se parecen a las arañas, que fabrican telarañas con su propia sustancia”. A pesar de su tono de menosprecio, Bacon ve en ambos ciertas virtudes, y recomienda “un camino intermedio”, simbolizado por la abeja, que “junta materiales en las flores del jardín y de los campos pero los trasforma y los digiere gracias a su propio poder.
Quise utilizar esta imagen porque reconozco en mi trabajo modos similares de aproximación a las cosas. Como las hormigas, recolecto y almaceno mis materiales; como las arañas, tejo una red de relaciones entre estas cosas, y como las abejas, intento transformar la percepción de estas cosas. La instalación consistía en siete mesas revestidas en cuerina; el color de las cuerinas era similar eal del piso de la sala, eran siete variaciones de marrón. La luz en la sala era muy baja.
En términos generales, trabajo con la recolección de objetos y materiales que almaceno, elijo y dispongo; no sigo ningún patrón, orden o sistema de reglas determinados, y al momento de presentarlos, esta configuración entre ellos los transforma. Asocio este acto de transformación con la magia, de la cual me interesa lo que tiene de premeditado, lo que tiene de ilusión y lo que tiene de hecho nostálgico y romántico.
Por lo general, realizo instalaciones con artículos de librería y oficina: Post-it, gomas de borrar, cuadernos, reglas y tinta china, que mezclo con algunas cosas raras y/o viejas, como la raíz de un árbol, una pieza amorfa de imagen o un instrumento musical —una guitarra o una flauta de caña—.
De esta conjunción de elementos, me importa no tanto su simbología, sino más bien su forma, su función y su ser material.
Existen tres tipos de cosas: 1. cosas nuevas compradas en cualquier lugar; 2. cosas que pertenecen a colecciones (disparadores nostálgicos), y 3. cosas únicas.
Me interesa disponer las cosas de modo tal que el objeto se ensimisme, se encierre sobre sí y sólo sea lo que es, al punto que se ve de otro modo.
Texto de Daniel Joglar